Hola, qué tal!! ¿Cómo estamos? Yo muy bien, y no sólo porque soy un feliz de la vida, si no porque gracias a Albert (que escribe cositas como estas) he disfrutado de un juego que me ha gustado mucho, mucho y mucho.

Quizás el nombre tira un poco atrás, dices “Bfff, Crashlands, suena a típico juego de móvil de esos que te quieren sacar los dineros”, pero no, en absoluto. Crashlands es un juego que está disponible en Steam y para móviles, y que vale sólo 5 eurillos, así que de entrada pinta muy bien, ya que no tiene ni micro pagos ni mierdas de estas modernas.

Crashlands es un juego que te pone en la piel de una repartidora intergaláctica (como Fry, Lila y Bender, de Futurama, si? Pues eso) que se encuentra tranquilamente por la galaxia de camino a otro planeta para hacer una entrega, cuando de repente, PUM! Un alien malo de cojones, residente del planeta que sobrevuelan en ese momento, te para con muy malas intenciones. De entrada no sabes muy bien porque, e incluso piensas que te dejará en paz… pero no. Te ataca brutalmente, de manera que tu nave comienza a destruirse y no puedes hacer nada para evitar estrellarte… trágico, eh? Pero tranquilos, que esto es sólo un juego y estas cosas no pasan en la vida real (… o si? …).

Así que, de repente, te encuentras con el objetivo vital de que te vengan a salvar, pero claro, cómo mierdas te comunicas con EL ESPACIO EXTERIOR SI TE ACABAN DE REVENTAR LA NAVE? Pues bien, aquí está la gracia.

A partir de este punto empezarás a buscarte la vida, recogiendo materiales, objetos, luchando contra los bichos que te vayas encontrando, creando nuevos materiales para sobrevivir en condiciones… ah, y lo más importante, formarás parte de todos los follones que tienen entre sí los habitantes de este magnífico planeta! A que es fantástico??

Pero vamos por partes. Antes de empezar, el juego te deja elegir dificultad, que está muy bien, ya que te encontrarás con enemigos realmente duros durante el juego, así que desde mi punto de vista, recomiendo que pongas dificultad normal o incluso baja, si no deseas complicarte demasiado la existencia. ¿Por qué digo esto? Pues porque el juego es MUY largo, pero mucho, y si tienes que jugar a un juego tan largo, teniendo en cuenta el ritmo de vida que todos llevamos… mejor que sea fácil de digerir. Digo yo, eh?

Una vez elegida la dificultad, nos pondremos en la piel de Flux Dabes, la repartidora más chachi de la galaxia, que irá acompañada de todo momento por el simpático Juicebox, un robot que se encargará de custodiar los tres paquetes que tenías que entregar mientras tú te encargas del resto. Este personaje bipolar, metálico y cabroncete, a pesar de tener mucha fuerza en los diálogos, tiene fuerza cero en los combates, ya que, directamente, no lucha. Y punto.

El juego es muy intuitivo y fácil de comprender, así que no necesitarás ni tutorial ni mierdas por el estilo (tampoco lo ofrece). Directamente os encontrareis en un mundo desconocido, lleno de recursos, bestias, y personajes muy, muy peculiares. Sin querer entrar mucho en materia del argumento (soy el hombre anti-spoiler), sólo os diré que hay 3 mundos, muy grandes y que no hace falta que os pongáis a descubrir como locos, ya que las misiones ya se encargarán de que lo hagáis.

En estos tres mundos, cada uno habitado por una raza diferente de alienígenas, os encontraréis con líderes muy queridos (como el de esta página), facciones enfrentadas, compañeros desaparecidos, falta de recursos u objetos perdidos que tú deberás proporcionar o encontrar… una cantidad brutal de misiones, algunas más elaboradas y algunas menos, en las que te verás recompensado con objetos o “recetas”, ya que tú, mediante las mesas de trabajo, te encargarás de crear tus armas, armaduras, bombas, suelos y paredes para la casa, mobiliario, decoración, hacer tu huerto (lo que vendría a ser farmear)… que no te aburrirás, vaya.

El sistema de combate es bastante básico, fácil y sólo tienes que conocer la estrategia del enemigo para saber cuándo atacar y cuándo apartarte. El problema (si, hay un problema) es que la acción de atacar debes dar constantemente (una apretada de botón = una hostia, puedes dejarlo en automático y que vaya haciendo, pero sería más aburrido y mortal), y qué pasa? Pues que si estás luchando cerca de material recolectable (plantas, minerales) o cerca de otro enemigo, puede pasar (y pasa) que mientras huías de su ataque has pasado a estar más cerca de otro objeto/enemigo que de tu objetivo y te rompe la dinámica del ataque, haciendo que pierdas el ritmo y que se cree un caos de un par de segundos que puede ser fatal. Como puede deducirse, he muerto MUCHAS veces por este motivo… muchas.

Por si todo esto que os acabo de explicar os parece poco, deciros que el juego cuenta con un sistema de mascotas! Sí, niños y niñas, podréis pasear por un mundo desconocido de la mano de vuestra criatura preferida!

Lo explicaré mejor: los enemigos se diferencian por especies, los cuales te darán materiales concretos de aquella especie y serán más exclusivos o más básicos dependiendo del nivel que tenga el enemigo. Si es una mierdecilla o si es una mala puta salta a la vista, ya que aquí no hay niveles ni experiencia, sólo hay apariencia física. Si da miedo, aléjate y no te acerques hasta que tengas una armadura y arma de verdad. Dicho esto, los enemigos, de forma aleatoria, te darán un huevo, que combinado con otros elementos (ya te dirá la mesa de trabajo), te permitirá crear la mascota de aquella especie que al mismo tiempo podrás evolucionar hasta su aspecto más feroz, una pasada!

Hemos hablado del funcionamiento, algo del argumento inicial, del funcionamiento de las mascotas y las mesas de trabajo… pues vamos a lo que mirábamos todos en la Hobby Consolas, los gráficos y el sonido!

Empezaré por lo que menos me entusiasma de este juego, el sonido. A pesar de tener unos grandes efectos de sonido, unas “voces” muy graciosas y una música “de enemigo final” muy chula (rollo chiptune), la música del mapa principal es demasiado ambiental. Teniendo en cuenta que es donde pasas la mayoría del juego, yo preferiría una música más animada. Recordad que el juego es largo de cojones, y una música que está pero no está puede hacer que acabes cogiendo los auriculares con musiquita de la buena y acabes jugando sin sonido.

Gráficamente. Gráficamente me encanta, tiene unos colores y una presencia brutal, todo está bien hecho, bien animado y bien parido, encuentro un gran acierto que hayan tirado por este estilo gráfico y no por ejemplo poc el típico “retro moderno” que, aunque no me desagrade, se están popularizando demasiado como “recurso fácil” y ya se hace aburrido. De verdad, el juego te entrará por la vista nada más comenzar.

Algo muy importante y que no había pensado (gracias Jon y Albert por recordármelo) son los controles! Y no porque tengan nada en especial, sino porque como recordaréis, este juego es para móvil y PC… pues bien… como decirlo suavemente… jugarlo en el móvil es una puta mierda. No lo hagais, os joderá la experiencia de juego de mala manera, ni lo intentéis. Si tenéis un mando para el móvil, o una GPD XD (no sabeis que es? Cagun la… es la mejor consola Android en relación calidad/precio del mercado!) o similares, usadlo para jugar a este juego, ya que utiliza muchos botones y es vital tenerlos físicamente para disfrutar de la experiencia que ofrece el Crashlands… las cosas o se hacen bien o no se hacen, hombre! Si lo jugais en el PC no tendréis problema, ya sea con teclado y ratón, con mando… pero si lo jugais desde otro dispositivo, evitad el modo tactil!

Como creo que no me dejo nada importante por comentar, iré terminando ya… juego muy largo, muy bueno, divertido, colorido, con mucho sentido del humor y historias y situaciones disparatadas que harán que un juego que de entrada parece sólo de “recoger cositas y matar bichitos sin sentido” sea mucho más que eso. Crashlands es, sin lugar a dudas, una joya entre las sombras, o como diría yo… un juego muy bien parido!!

Marc

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